Co el elemento clave

(Los modelos de negocio que
están revolucionando la economía actual
[1]

Por Eduardo Gómez-Araujo, Ph.D. (araujoe@uninorte.edu.co)

En la economía actual la propiedad privada ya no es la piedra angular de la creación de valor. Ahora co-crear, co-trabajar, cooperar, colaborar y compartir a través de un modelo de negocio innovador se está convirtiendo en la mejor forma de solucionar grandes problemas sociales, generar valor, y lograr una economía sostenible e inclusiva.

No podemos concebir el funcionamiento del sistema económico capitalista sin el capital, la propiedad privada, los medios de producción, la división del trabajo, la empresa, los mercados ni mucho menos sin la creación de valor. Sin duda, todos son aspectos clave para entender dicho sistema; no obstante, la piedra angular del capitalismo actual más que el capital es la creación de valor.

La piedra angular del capitalismo actual más que el capital es la creación de valor.

La creación de valor en términos económicos se entiende mejor si tenemos en cuenta las dos ópticas que la explican. La primera, se relaciona con los que necesitan, reciben y deciden comprar el valor, es decir los clientes; los cuales captan el valor porque les soluciona un problema y por ende les suple una necesidad. La segunda óptica, proviene desde quienes crean y proporcionan el valor, es decir, en términos de Shumpeter, los que gestionan la innovación en los mercados, concretamente los  emprendedores/ras; los cuales también captan valor a través de la venta.

En la economía actual, más precisamente en la última década, la propiedad privada dejó de ser para siempre la piedra angular de la creación de valor. La doctrina capitalista clásica y neoclásica había promulgado por antonomasia que sin la propiedad privada sobre los medios de producción era “imposible” la generación de valor. Por el contrario, modelos de negocios innovadores de última generación derribaron dicho paradigma. Un ejemplo famoso y fehaciente, es el modelo de negocio de la empresa Uber, la cual se dedica al transporte de personas cuando no posee la propiedad de ninguno de los vehículos en que transporta al usuario; además, a través de esto reforzó su propuesta de valor introduciendo mejoras en el servicio, como por ejemplo en los temas de la accesibilidad, tiempos, comodidad, seguridad, pago y haber disminuido los precios.

El derribo de ese paradigma ha producido un amplio espectro en el diseño, la generación e innovación de los modelos de negocio en el contexto de la nueva economía o la economía del conocimiento (que no es más que la economía dominada por el internet) y el capitalismo en general. Debido a que antes NO poseer la propiedad privada fue un obstáculo de muchos para emprender, innovar y crear valor. Ahora no depender de la propiedad privada para la creación de valor, hace al emprendimiento más accesible, incluyente y sostenible en términos sociales, económicos y ambientales. Nunca antes en la historia hubo tantos modelos de negocio innovadores; incluso antes del derribo de este paradigma no se consideraba la innovación en el modelo de negocio como un tipo de innovación. ¡Hoy es un hecho indiscutible que se puede innovar en el modelo de negocio!

No depender de la propiedad privada para la creación de valor, hace al emprendimiento más accesible, incluyente y sostenible.

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿cómo se crea valor, en un modelo de negocio, sin poseer la propiedad? Pues una forma es cuando innovas en tu  modelo de negocio a través de elementos tipo Co. Co se refiere a co-crear, co-trabajar, cooperar, colaborar y compartir. Citando algunos ejemplos exitosos de negocios colombianos que han integrado este tipo de elementos en su modelo y propuesta de valor, encontramos que con co-crear la marca Noel con la campaña “arma tu Tosh”  o con el producto MiniChips invitan a sus clientes a través de la web a co-crear productos o empaques. Con relación a co-trabajar, la empresa Área Dos Colombia, ofrece a emprendedores de proyectos TIC, que no tienen un espacio físico para trabajar, un lugar para hacerlo pero además genera un ambiente propicio, asesora y acompañan dicho proyectos hasta hacerlos realidad. La Cooperativa de Palmicultores de Colombia –Copalcol-, es un buen ejemplo de cooperación entre los trabajadores de un sector, generando en el país una empresa asociativa rural exitosa. La Fundación Hogar San Camilo en Barranquilla, dirigida por el Padre Cyrillus Swinne, es un soberbio caso de colaboración e inclusión social exitosa. Y con compartir, por ejemplo la aplicación (app) Ciudadano de Honor Interactivo promueve el truque para el consumo responsable y la cultura ciudadana.

Finalmente, en otra columna se podría hablar de las bondades, los retos, amenazas, y debilidades de los modelos de negocio tipo Co. Pero intentando no hacer este artículo más extenso de lo que es, no hay duda que la próxima vez que quieras emprender, solucionar problemas y necesidades, aprovechar oportunidades, o crear valor no olvides que ya no es necesario poseer la propiedad privada para hacerlo; alguien más podría sumarse, aliarse o compartir contigo los recursos, habilidades y conocimientos que estás necesitando para hacerlo posible y de forma innovadora. En definitiva en la próxima década, ¡Co es el elemento clave si quieres innovar en el modelo de negocio!

Perfil de autor:

Eduardo Gómez Araujo

Eduardo Gómez Araujo, Doctor (Ph.D.) y Magister (M.Sc.) en Creación, Estrategia y Gestión de Empresas de la Universidad Autónoma de Barcelona -UAB- (España). Pregrado en Historia de la Universidad del Atlántico. Docente-Investigador-consultor de la Escuela de Negocios de la Universidad del Norte en el área de Emprendimiento e Innovación. Por otra parte, se ha desempeñado como investigador senior de la Global Entrepreneurship Research Association –GERA- en el proyecto del Global Entrepreneurship Monitor–GEM-Catalunya (2011-2013), y desde el 2013 hace parte del equipo GEM-Colombia. Ha sido director encargado del Centro de Emprendimiento de la Universidad del Norte. Además, es formador de Bancoldex a nivel nacional en cursos sobre innovación en modelos de negocio para empresarios y emprendedores. Es consultor certificado en Gestión de la Innovación del Global Innovation Management Institut (GIMI – Boston, USA) y ha sido en 2016 mentor del Programa de Sistemas de Innovación en Colombia con IXL Center (Boston, USA), Colciencias y la Cámara de Comercio de Barranquilla. Finalmente, sus líneas de investigación están relacionadas con emprendimiento, innovación e historia empresarial.

[1] Articulo inspirado en la charla TEDx Barranquilla que el autor realizó en diciembre del año pasado (2016).

Sí, ¡Acepto!

En mi opinión, escoger o aceptar a un socio para un proyecto, tiene la misma importancia que escoger a la persona con la que pasarás el resto de tu vida. No será un cura u otro líder religioso el que te haga la pregunta definitiva, pero los criterios para tomar la decisión y las consecuencias, son casi las mismas.

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Pensando en los interrogantes que surgen a la hora de emprender, decidí escribir este post abordando uno de los temas que más llevan a pensar a un emprendedor: ¿Con quién me asocio? Cuando se habla de emprender es importante tener claro no solo la idea de negocio que se quiere desarrollar, sino saber quiénes serán las personas que se convertirán en tus socios y en los mejores aliados estratégicos que junto a ti impulsarán tu proyecto. Es más, me atrevería a decir que este es el factor número uno del éxito de un proyecto. Las empresas no son exitosas por sus modelos de negocio y productos desarrollados, sino por la gente que los hace realidad. La mayoría de los fondos de inversión de riesgo (Venture Capital Funds) tienen este como el indicador clave al momento de elegir en cuál empresa invertir.

“Me atrevería a decir que el equipo es el factor número uno del éxito de un proyecto”

Nunca tengas temor de crear una sociedad, así hasta hoy solo hayas tenido malas experiencias en este proceso. De pronto, el problema no son las sociedades, sino la forma como las has hecho. Lo primero que hay que hacer, es eliminar la falacia de creer que tiene más valor ser dueño, que ser socio. Como siempre digo: “No es lo mismo ser 100% dueño de la tienda de la esquina, que ser socio de los almacenes Éxito” (sin desmeritar el trabajo del tendero). Para ser dueño, solo tienes que ir y montar un negocio, para ser exitoso, siempre necesitarás de otros. Sé, que algunos me dirán que hay ejemplos de casos en la historia de personas que supieron crear empresa “solos”, o mejor dicho, como únicos dueños, sin embargo, en los tiempos de hoy, ese sería un concepto ya un poco obsoleto. Por eso, hemos pasado desde Rockefeller y Carnegie a Ford, y de Ford a Zuckerberg.

“Hay que eliminar la falacia de creer que tiene más valor ser dueño, que ser socio. Para ser dueño, solo tienes que ir y montar un negocio, para ser exitoso, siempre necesitarás de otros”

Los comienzos, en lo que sea que hagas, definirá gran parte de lo que viene. Y es en este momento cuando surgen preguntas como: ¿Qué características debo tener en cuenta? ¿Qué tipo de experiencia debe tener mi socio? ¿Mi socio necesita tener capital? ¿Es bueno formar sociedad con familiares o con amigos? O simplemente, ¿Necesito socios? A esta última pregunta siempre creeré que la respuesta es “sí”. Aprovechemos estas preguntas, para conversar un poco sobre el tema y compartir con ustedes algunas de mis consideraciones en el tema.

Empecemos con los que considero son los tres principales aspectos que se deben tener en cuenta al momento de elegir a tus socios para desarrollar tu proyecto:

  1. Ser un complemento. Tu socio debe complementarte, saber algo que tú no conoces, tener cualidades que no sean tus mismas fortalezas. No puede ser igual a ti, sino no habrá criterios diferentes que construyan. Debe ser tu complemento.
  2. Tener una visión alineada. Debe tener una visión alineada con lo que tú estás proyectando para tu empresa, ya que los dos deberán caminar en la misma dirección.
  3. Debe impulsarte. Necesitas al lado a una persona que te esté presionando sanamente para ejecutar las acciones, te debe impulsar a realizar las cosas y a ser mejor.

Por cierto, aprovechando el símil que hicimos al principio de este post, también recomendaría estos aspectos para decidir con quién estar el resto de tu vida. Sin embargo, no nos desviemos de nuestro tema principal, para este otro tipo de asuntos, les recomiendo seguir a @PrincesaSamaria

Creería que estos tres aspectos nos ayudarían a responder muchas preguntas respecto a las sociedades. De esta manera, respondamos algunas de las que normalmente surgen cuando hablo con otros emprendedores y amigos, y espero que ustedes los usen para responder otras más al momento de querer emprender y crear una sociedad.

¿Qué tanto influye la personalidad de la persona a la hora de elegir un socio?

Esta pregunta me lleva obligatoriamente a hablar un poco de la cultura organizacional de las empresas, ya que considero que acorde a como los socios fundadores se relacionen, la cultura organizacional se definirá. La cultura organizacional de un empresa es inherente a su comienzo, por ejemplo, si desde el principio un socio es desorganizado y no lleva en orden las cuentas o los socios se gritan entre sí, sabremos que esa será parte de la cultura de la compañía. En este punto será clave que sean un complemento y que estén alineados.

¿Cómo afecta la formación profesional y experiencia de un posible socio?

La formación profesional influye en el caso de que necesites a un socio con competencias específicas para el desarrollo de tu empresa. En un emprendimiento siempre será más barato y menos riesgoso tener un socio que tenga el conocimiento específico, que pagarle a alguien para que ejecute una labor principal. En este punto será clave que sean un complemento y que tan necesaria sea la competencia requerida.

Debo aprovechar esta pregunta para mencionar que creo que la experiencia laboral o títulos académicos no son imprescindibles, esto es más importante para conseguir un trabajo que para crear una empresa. Cuando te contratan el riesgo lo asumen otros, por lo cual deben exigirte señales que disminuyan su riesgo, las cuales son los títulos y la experiencia.

“Un emprendedor va bien, no cuando cree que sabe más, si no cuando se da cuenta y admite que no sabe tanto”

¿Es bueno formar sociedad con familiares o con amigos?

En mi opinión y por mis experiencias, diría una y otra vez que sí, el éxito está en dejar las responsabilidades claras, así como si se tratara de cualquier otra persona. Aquí lo importante es que logres diferenciar las situaciones. Obvio existen riesgos altos en esto, pero ese es el desafío. Si la sociedad se daña es porque era un mal socio, mas no un mal amigo o hermano. Lo importante en este punto, siempre será saber diferenciar y actuar acorde tus principios. Los tres aspectos que menciono como los principales para decidir un socio sirven perfectamente en estos casos como en cualquier otro.

“Si un socio fácilmente se vuelve un amigo o familiar, porque no un familiar o un amigo puede ser tu socio. Con madurez, alta comunicación y aprendiendo a diferenciar los entornos, esto es 100% factible”

Finalmente, completemos esta conversación hablando un poco de algunos temas útiles al momento de crear una sociedad. Siempre recomiendo que una sociedad esté conformada por más de dos socios, ya que será mejor cuando existe diversidad de opiniones y las decisiones están balanceadas. Siempre deja claro la participación accionaria y responsabilidades de cada uno, definiendo bien qué tipo y cuánto capital aporta cada socio. Siempre deja todo por escrito, las palabras se las lleva el viento o, por lo general, nadie las recuerda de la misma manera que tú. Quien le teme a dejarlas por escrito, es porque sabe que puede faltar a su palabra.

“Quien teme dejar las cosas por escrito, es porque sabe que puede faltar a su palabra”

Nota: Hablando de sociedades, este año estaré invitando a personas que admiro por su trabajo y que sé que desde su visión y ejercicio profesional, aportarán un gran valor agregado al enfoque de este blog y a nuestras conversaciones. Más adelante sabrán un poco más al respecto y espero que lo aprovechen.

Manolo Paez

Marzo 7 – 2017, Barranquilla – Colombia

¿Por qué ganó Donald Trump?

¡ADVERTENCIA!
El siguiente post no tiene fines políticos, y no busca apoyar o ir en contra de ningún candidato, partido o posición política, solo pretende analizar la estrategia de comunicación de una contienda histórica en los Estados Unidos, como lo fue la del 2016. De esta manera, pido a los lectores la difícil tarea de que lean el siguiente post con la mayor objetividad posible y sin profundizar en el contenido de las posiciones políticas.

 

¿Por qué ganó Donald Trump?

Sé que muchos de ustedes que son expertos en ciencias políticas, desarrollo y política internacional no estarán de acuerdo conmigo en esto, pero Donald Trump se convierte en un caso de estudio de cómo se hace una campaña política a la presidencia.

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Como sé que será una tarea difícil desligarnos de los pensamientos políticos que tenemos, mi primera invitación es que piensen en un proceso electoral como cualquier otro mercado de productos y servicios. Y es que al fin y al cabo, un voto, representa la aceptación de una oferta, y los candidatos y sus mensajes, las opciones que tenemos para elegir. En este mismo sentido, existen diferentes tipos de consumidores que toman su decisión de compra siguiendo diferentes parámetros,  pero al final, la gran mayoría, compra es un mensaje, compra es una idea, compra es una promesa. Con este ideario en la mente, déjenme compartirles las razones que en mi opinión llevaron a Donald Trump a ser hoy el presidente electo de los Estados Unidos.

“…mi primera invitación es que piensen en un proceso electoral como cualquier otro mercado de productos y servicios.”

Para llegar a ser presidente del país más poderoso del mundo, o de cualquier otro país, un sin número de situaciones y acciones deben suceder para lograrlo. En este caso me enfocaré solo en tres razones que considero llevaron a Trump a donde está, y que en mi opinión fueron la columna vertebral de su estrategia de comunicación.

  1. Ser diferente

Donald Trump, no solo claramente es distinto que el político tradicional estadounidense, si no que intencionalmente lo fue y lo dijo. Desde el día uno de su campaña se esforzó por serlo y por confirmarlo, no solo con sus propuestas, si no en la forma como las hacía y las presentaba. Ser distinto en cualquier mercado, incluyendo en el que recientemente denominamos como el “mercado político”, tiene como primer resultado llamar la atención de los consumidores.

No importa de qué posición política eres, pero seguro, volteaste a mirar y a analizar al diferente de la contienda. A pesar de que después desecharas el mensaje, seguramente lo escuchabas y lo compartías. De esta manera, Donald Trump ganó lo primero que necesitaba, y que necesita cualquier político, la atención de ustedes y de los medios para que lo escuchen. Trump se convirtió inmediatamente en el candidato que no hacía parte del establecimiento, el que era noticia, y el que a pesar de no compartir sus ideas, todos querían escuchar. Lo quisieras o lo odiaras, él sabía que necesitaba tu atención para poder seguir su camino a la presidencia.

  1. El poder de lo simple

Ya con la mirada y la atención de todos, Trump tenía que hacer su segunda tarea muy bien, y muy bien que la hizo. Esa tarea era comunicar un mensaje simple, sin complejidades, sabiendo que éstos le permitirían a sus ideas ser más efectivas y a crecer rápido. Con mucho esfuerzo, pocos de ustedes podrían decirme una de las propuestas de Clinton o cualquier precandidato republicano, y con un esfuerzo aún mucho mayor, otros pocos podrían sintetizar esas propuestas en una sola frase. Trump, sí pudo, y muchos de ustedes podrían nombrarme por lo menos tres de sus propuesta: construir una muralla, traer los empleos de vuelta a Estados Unidos desde China y prohibir la entrada por un período de tiempo al país de personas con alguna nacionalidad específica.

Por favor, vuelvo y repito, la idea no es profundizar en el contenido de estas propuestas, porque sino, no podríamos ser objetivos en el análisis de comunicación estratégica que estamos haciendo.

Construiremos una muralla”, es algo que cualquier persona no solo entiende, sino que recuerda y recordará. De esta manera, Trump supo cómo no tener un lenguaje complejo ni profundo, sino uno sencillo, que hacía que el mensaje llegara de forma fácil y fuera entendible para toda la audiencia, incluyendo adeptos y críticos. En su discurso, no hablaba de política, hablaba de ideas. Así como Coca-Cola no habla de su información nutricional, sino de que sientas su sabor (Taste the feeling), Trump invitaba a “Make America Great Again”.

  1. Controversia

Ya tengo tu atención, y además, entiendes mi mensaje, ¿Qué tengo que hacer ahora? Se preguntaría cualquier político y su campaña. La respuesta claramente sería como hago que mi mensaje esté en el aire y en la boca de todos el mayor tiempo posible. Trump, dio respuesta a esta pregunta por medio de la controversia, no por suerte ni por error, sino con la intención de generarlas. Muchos vieron esto como un error, pero claramente fue lo que le permitió a Trump tener su mensaje en los medios y en la boca de todos el mayor tiempo posible. Esto permitió a todos sus mensajes, no solo el de la controversia, seguir creciendo y seguir calando en el electorado. También le permitió tener una campaña más económica, ya que sus principales jefes de campaña fueron los medios de comunicación y tus posts en Facebook y Twitter. Si algo caracterizó a Trump, fueron sus propuestas controvertidas con posiciones fuertes, tal vez sin el objetivo de cumplirlas, sino con el de generar comunicación con micrófonos y perfiles de Facebook abiertos especialmente para él. Trump, no duró más de 2 o 3 semanas en generar una nueva polémica a lo largo de la campaña. Muchos lo habrán visto como un error, yo lo vi como parte de su estrategia.

Obviamente pudiéramos nombrar otras razones que llevaron a Trump al lugar en el que está, como su habilidad de leer la audiencia, su pelea contra los medios en representación del Americano común, ser el candidato que representaba un cambio, y los escándalos y también baja popularidad de Hillary Clinton. Sin embargo, si analizamos toda la campaña de Trump, los 3 “pilares” que he resaltado, brillaron por su presencia en cada acción y comentario. Desde el anuncio de su candidatura, hasta cada uno de los debates presidenciales en los que participó. Y a pesar de que en algunos casos hubo errores en la implementación de la estrategia, ésta dio resultado, sino, no estuviéramos hablando en este momento de él.

En cualquier caso, considero que los grandes perdedores de las elecciones de los Estados Unidos son los medios de comunicación, las encuestas y los analistas políticos, ya que no supieron leer lo que Trump sí pudo. Creyeron que era una elección tradicional, algo que claramente no fue. Trump durante toda su vida ha sabido vender, y la política, como mercado, no es del más inteligente o de quien tenga mejores ideas, es de quien mejor comunica esas ideas. Y en este caso, fue Trump el que mejor lo supo hacer, intencionalmente y estratégicamente, logrando construir lo que muchos expertos políticos han denominado como un “movimiento”. Trump eliminó la apatía de muchos votantes, haciéndolos votar por primera vez o volver a votar, eso es algo que solo se logra con un mensaje claro, intencional y emocional, como el que construyó Trump.

Los martillos (las ideas) de Trump, de pronto no eran los mejores, pero lo que sí está claro, es que nunca dejó de martillar y martillar. Trump, de alguna manera, ha demostrado que no existe la llamada mala publicidad, y si es gratis, mucho mejor.

Finalmente, y este será mi único comentario político del post, es que la verdadera razón por la qué ganó Trump, es que vivimos en un sistema democrático, en donde todos podemos lanzarnos y todos podemos ser elegidos, así de simple. Después de que te lances, debes luchar cuesta arriba para lograrlo, y una buena comunicación estratégica, te hará el camino más fácil.

Nota: Sé que todos nos hacemos esta pregunta, ¿Y ahora qué?. Mi respuesta, obviamente será en el marco del “mercado político”. Como en cualquier mercado, cuando un cliente compra un producto, el deber del vendedor/empresa/político, es cumplir la promesa (o no) a su cliente y tratar de retenerlo.

Manolo Paez

Noviembre 9 – 2016, Barranquilla – Colombia

Impact Investing: rentabilidad financiera e impacto social

Luego de participar a principios de este mes en un evento en Nueva York organizado por The Global Good Fund (organización para la cual trabajo), en donde describimos lo que venimos realizando en temas de Impact Investing, sentí que era hora de hablarles de este tema. Aprovecho para contarles con orgullo, que en esta socialización, contamos con la validación de otras organizaciones que ya vienen trabajando mucho en este tema como The Rockefeller Foundation,  Jhonson & Jhonson y U.S. TRUST.

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Para comenzar quisiera resaltar que el Impact Investing no debe verse como algo que está siendo impuesto por un grupo de expertos u organizaciones, si no como algo que es el resultado de lo que pide el mercado, y en específico, los consumidores. Cuando las necesidades y los perfiles de los consumidores cambian, muchas industrias se ven forzadas a suplir de alguna manera estas necesidades, incluso algunas que no están directamente relacionadas a las nuevas tendencias. Si algo está claro hoy, es que el consumidor quiere ser parte de las organizaciones a las cuales les compra. Esta nueva intención por parte de los consumidores ha cambiado los perfiles de las organizaciones, que hoy se ven obligadas a interesarse en temas que antes no hacían parte de su agenda, como lo es impacto social.

Si algo está claro hoy, es que el consumidor quiere ser parte de las organizaciones a las cuales les compra.

Básicamente, la inversión de impacto (Impact Investing), consiste en agregar nuevas variables a las decisiones tradicionales de inversión, en donde ya no solo una decisión se toma por el rendimiento financiero, si no también por los indicadores de impacto social que una compañía está teniendo en las comunidades en las que opera. De esta manera, el Impact Investing se convierte en una alternativa tanto para los filántropos como para los inversionistas tradicionales, generándoles a los primeros unos rendimiento financieros que antes no tenían, y a los segundos, un impacto social que por mucho tiempo ignoraron. En verdad, podríamos decir que el Impact Investing existe hace mucho tiempo en todo el mundo, ya que este tipo de inversiones siempre han hecho parte del mercado. Lo diferente ahora, es que nosotros como consumidores más consientes, hemos forzado a las diferentes industrias, incluida la financiera y todas sus ramificaciones, a mirar hacia lugares que antes eran obviados.

El Impact Investing se convierte en una alternativa tanto para los filántropos como para los inversionistas tradicionales, generándoles a los primeros unos rendimiento financieros que antes no tenían y a los segundos un impacto social que por mucho tiempo ignoraron.

Entre los principales factores que se deben tener en cuenta a la hora de hablar de Impact Investing resalto los siguientes:

Retorno: Como en cualquier inversión, es importante tener un retorno financiero, si no, estamos hablando de donaciones o actos filantrópicos.

Escalabilidad: Siempre será importante tener la posibilidad de crecer.

Riesgo: El riesgo está presente en toda inversión. En el Impact Investing, tengamos en cuenta lo siguiente para así poder minimizarlo: (a) Relaciones de confianza, (b) líderes de proyecto definido, (c) pruebas piloto y (d) buenos socios o aliados.

Evitar ser ideológico: Aquí no hablamos de activismo social, se trata de una inversión que lógicamente busca un retorno. El activismo aumenta el riesgo y disminuye la confianza de los posibles inversionistas. No es que dejes a un lado tus creencias, simplemente aprende a comunicarlas de una nueva manera.

El Impact Investing no solo se plantea como un modelo de negocio para generar beneficios a la sociedad, sino que está comprobado que es financieramente sostenible, ejemplo de ello es Toms, y su modelo One To One, o Whole Foods, uno de los retail de productos orgánicos más reconocidos en Estados Unidos.

Aquí no hablamos de activismo social, se trata de una inversión que lógicamente busca un retorno. El activismo aumenta el riesgo y disminuye la confianza de los posibles inversionistas. No es que dejes a un lado tus creencias, simplemente aprende a comunicarlas de una nueva manera.

Finalmente, en el caso Colombiano, y en general en la mayoría de Latino América, donde este tipo de inversiones se hacen aún más necesarias, la principal barrera no proviene de la inexistencia de proyectos con impacto social, si no de nuestros ecosistemas financieros, que sin aún incluir el tema de impacto social, pareciera que vetaran a los emprendedores. En Colombia, los bancos, o porque no les interesa o porque no saben cómo, no han podido incluir al emprendedor en su portafolio de clientes, y por ende, mucho menos podemos hablar de la existencia de fondos de capital de riesgo tradicionales o enfocados al Impact Investing.

El mercado viene invirtiendo en este tipo de iniciativas desde ya hace un tiempo, sin embargo, aún la visión de inversión tradicional predomina. Se buscan solo resultados financieros (que no está mal), pero hoy los consumidores piden más, y a ellos a final de cuentas son a los que debemos responderles. Emprendedor, empresario, inversionista o profesional que me lee: dependiendo de la posición en la que estés, vincula el impacto social lo más pronto posible a lo que haces, no porque yo te lo diga, si no porque el mercado te lo viene diciendo ya hace un rato.

“…pero hoy los consumidores piden más, y a ellos a final de cuentas son a los que debemos responderles”

Manolo Paez

Septiembre 19 – 2016, Barranquilla – Colombia

Plus

Como les he contado The Global Good Fund invierte en el desarrollo de liderazgo de emprendedores sociales a nivel mundial. El impacto y sostenibilidad financiera que han logrado los emprendedores que hemos apoyado, llevó a GGF a buscar otra forma de involucrarse con las compañías de estos líderes.  De esta manera, se están sumando esfuerzos para contar próximamente con una organización paralela que invierta en proyectos de impacto social.

Impuestos y emprendimiento

Se viene una nueva reforma tributaria en Colombia y no podía dejar pasar la ocasión para que como emprendedores hablemos del tema, porque señoras y señores, NO nos libraremos de ella. Como decía Benjamin Franklin: “En este mundo solo hay dos cosas seguras: la muerte y pagar impuestos.”

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A pesar de que los impuestos (y me atrevería a decir que afortunadamente no hacen parte del top 10 de las razones de por qué emprendemos), serán una parte esencial en el desarrollo de nuestros planes de negocio, lo que los convierte en un tema obligado. Aún no conozco a un emprendedor que haya emprendido como causa de un impuesto específico, pero desafortunadamente sí conozco a varios que no lo han hecho o les tocó dejar morir su emprendimiento a causa de ellos. No sé si nuestros legisladores han pensado en nosotros con el debate acerca de una nueva reforma tributaria, pero tampoco sé si ustedes lo han hecho, es por eso que quiero invitarlos a que empiecen a pensar en ello.

No conozco aún a un emprendedor que haya emprendido como causa de un impuesto específico, pero desafortunadamente sí conozco a varios que no lo han hecho o les tocó dejar morir su emprendimiento a causa de ellos.

Muchas veces cuando se habla de impuestos y emprendimiento, enseguida pensamos en cómo se deben desarrollar incentivos tributarios a la creación de empresa por medio de exenciones que permitan la actividad emprendedora. En mi caso, soy de los que cree que cuando se habla de estos dos temas, el ítem más importante no son los incentivos, si no la estabilidad, claridad y coherencia, temas que estaré desarrollando más adelante. Antes, hablemos un poco del por qué a los colombianos se les viene encima una nueva reforma tributaria.

Cuando se habla de impuestos y emprendimiento, los temas más importante son la estabilidad, claridad y coherencia.

Y entonces, ¿por qué el Estado colombiano necesita una nueva reforma tributaria? Me esforzaré en ser lo más breve y simple posible en esta explicación, ya que sus causas no son la razón que nos trajo hoy aquí. Comencemos aclarando que el gobierno, al final de cuentas, es una empresa que ofrece productos y servicios a un grupo de clientes que pagan un precio por obtenerlos, generando ingresos con los cuales cubre sus operaciones. Ese grupo de clientes somos los ciudadanos y empresarios colombianos, y el precio que pagamos, son los impuestos. En este orden de ideas, cuando el gobierno gasta más de lo que gana, se genera un déficit o faltante, que en la mayoría de los casos se cubre con emisión de deuda o solicitud de créditos, tal cual como tú y yo hemos usado alguna vez nuestra tarjeta de crédito. Dentro de este flujo de ingresos, gastos, deuda e intereses, el gobierno también hace proyecciones, y por ende, no solo gasta teniendo en cuenta el ingreso actual, si no el futuro. Y entonces, ¿qué fue lo que pasó? Simplemente, en esta dinámica que hemos presentado, el gobierno empezó a perder desde finales de 2014 a uno de sus principales clientes, el sector petrolero, lo que ha afectado considerablemente sus ingresos, y por ende su déficit. Como cualquier otra empresa, en este entorno de menores ingresos y con la obligación de seguir funcionando, el gobierno tiene diferentes opciones como: aumentar los precios (impuestos), aumentar sus productos (nuevos impuestos), aumentar el número de clientes (más colombianos pagando impuestos), ser más eficiente (combatir la evasión) o disminuir el gasto. La combinación de todo esto es lo que el gobierno presentará como una nueva reforma tributaria en el segundo semestre de 2016, la cual se convertiría en la número 14, lean bien: ¡LA NÚMERO 14! de los últimos 25 años, un promedio de 1 reforma tributaria cada menos de dos años. Antes de que sigamos con el tema que nos compete, déjenme compartirles que el único problema, y de pronto el principal, con la anterior simulación del gobierno como una empresa, es que en este caso el cliente (nosotros) no tiene opción de comprar otro producto, está obligado a pagar el precio que se imponga y tiene el alto riesgo que el producto no sea entregado.

El gobierno al final de cuentas es una empresa que ofrece productos y servicios a un grupo de clientes que pagan un precio por obtenerlos, generando ingresos al gobierno con los cuales cubre sus operaciones.

A pesar de la incertidumbre en la que nos deja la última frase del anterior párrafo, debemos volver a lo que es cierto: la muerte y los impuestos, y por el momento, a solo una de ellas. Con el compromiso de compartir con todos ustedes mi opinión respecto a este tema, me di antes a la tarea de reunirme con varios amigos que no solo son empresarios, si no que son expertos en temas tributarios, necesitaba una voz experta que de alguna manera corroborara mi posición. En este proceso tuve una conversación muy práctica, clara y simple con un viejo amigo y empresario, Jorge Lizcano, CEO de Ecoimpuestos, con quién analizamos profundamente la situación. Para conocer tanto del tema, Jorge logró algo que la DIAN no ha podido hacer con los colombianos, y fue simplificarme en pocas palabras cómo son los impuestos en Colombia, por qué algunos son ineficientes y otros no, pero sobretodo, entender qué es lo que nos están cobrando. En palabras de Jorge: “El problema en Colombia es que nadie entiende qué paga, ni por qué lo paga, y así los impuestos se convierten simplemente en una obligación que cada año se intenta, en lo posible, disminuirla. Desafortunadamente, esa es la relación que ha construido el Estado con los colombianos”.  Y agrega: “Los impuestos en Colombia no tienen unidad de criterio, no son fáciles, no hay transparencia y es costoso administrarlos. Es increíble que en muchos casos, el costo relacionado al proceso de pagar impuestos, es mayor que los mismos impuestos a pagar, ¡esto es inconcebible!”.  Escuchando a Jorge, no solo asentía, si no que pensaba en mi posición: definitivamente, el tema no es de incentivos, es de estabilidad, claridad y coherencia.

“Los impuestos en Colombia no tienen unidad de criterio, no son fáciles, no hay transparencia y es costoso administrarlos. Es increíble que en muchos casos, el costo relacionado al proceso de pagar impuestos es mayor que los mismos impuestos a pagar, esto es inconcebible”. 

Jorge Lizcano, CEO de Ecoimpuestos

Emprendedores, ustedes y yo sabemos que el manejo del riesgo es una pieza clave en nuestro rol, y que al tener mayor información y estabilidad en la misma, nos permite enfocarnos en las innovaciones y modelos de negocio que hemos desarrollado. Por eso, confirmar que una información tan clave como los impuestos, no es estable, ni clara en Colombia, solo me hacen pedirle al gobierno lo siguiente: “Cóbrenos lo que quiera, pero sea claro en qué nos cobra, por qué lo cobra, cómo lo cobra y por cuánto tiempo será así”, con esta información, muchos podríamos decirle que nos las jugamos en esta relación de largo plazo. Sin este comienzo, que por cierto aún no existe en el país, cualquier relación estará destinada al fracaso, que más fracaso que 14 reformas en 25 años. Eso es cómo casarse 14 veces, en 25 años, y con personas distintas, un caso como éste, aún no lo conozco. ¿Y tú que le pedirás al gobierno y al Congreso para esta nueva reforma tributaria?

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Manolo Paez.

Junio 21 – 2016, Volando de Miami a Washington, D.C.

¿Eres exitoso?

El éxito es de esas cosas que todos queremos y creemos que no tenemos. Al final, para mí, es más un problema de semántica. Por esto, he querido dedicar este post a aportar a la definición del éxito.

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Este mes quise escribir respecto a este tema porque hace poco un amigo me compartió un post en LinkedIn de Richard Branson, fundador del grupo Virgin, acerca de cómo él medía su éxito. No solo me gustó el detalle de mi amigo, que sabe que Branson es un de los emprendedores que más sigo y admiro, sino que debo confesarles que el post me dio mucha tranquilidad, ya que de alguna manera confirmó mi visión respecto a este tema. Es de esas cosas que me pasan o que nos pasan a los emprendedores que te hacen decirte a ti mismo: “Manolo, definitivamente no estás loco”. Y es que a pesar de que cada quién puede tener visiones distintas acerca de un mismo tema, siempre es bueno compartir semejanzas con otros, ya que vuelve el camino menos vulnerable.

Es de esas cosas que me pasan o que nos pasan a los emprendedores que te hacen decirte a ti mismo: “Manolo, definitivamente no estás loco”

Soy de los que cree que el éxito se puede definir de muchas maneras, y que éste es tan relativo como personas hay en el mundo. A pesar de la relatividad del concepto, que espero compartan, me vi obligado a hacer una búsqueda en la fuente mayor: La Real Academia Española (RAE). Y lo confieso, no esperaba encontrar en esta fuente algo que apoyará mi visión, mi búsqueda fue con total escepticismo. Y para sorpresa mía, no solo conseguía el apoyo de Branson, pero curiosamente también el de la RAE.

“El éxito es tan relativo como personas hay en el mundo”

Según la RAE, éxito se puede definir como: 1. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc. 2. Buena aceptación que tiene alguien o algo. 3. Fin o terminación de un negocio o asunto. Encontrarme con la palabra “feliz” entre estas definiciones, me hizo decirme de nuevo: “Manolo, no estás loco. Y Branson, tampoco”. Pero confieso, que el hecho de que la RAE la use como adjetivo, me genera un poco de resistencia, sin embargo no profundicemos por ahora en estas especificaciones. Más bien, veamos como esto complementa lo dicho por Branson, que por cierto aún no se los he contado.

“El éxito según la RAE, es el resultado feliz de un negocio, actuación, etc.”

En el caso de Branson, el define la felicidad como el medidor de su éxito como emprendedor, y yo diría, que también como persona. No solo nombra a la felicidad como su medidor, si no que la confronta con la medición tradicional de éxito de un empresario o profesional, la cual es cuánto dinero genera o el valor de su compañía. Pero lo más significativo en mi opinión de lo que dice Branson, es que no dice que el dinero y el valor de la empresa no sea importante, si no que entiende que esto llega por añadidura, por ende, no puede ser el objetivo final. En palabras de Branson: “El hecho es que, si haces el bien y te diviertes, el dinero vendrá”.

“El hecho es que, si haces el bien y te diviertes, el dinero vendrá”. Richard Branson

No solo estoy de acuerdo con los comentarios de Branson, si no que también entiendo porqué la sociedad prefiere medir el éxito por medio del dinero generado, y no con el nivel de felicidad de una persona. El dinero no solo es más fácil de conseguir y de medir, si no que no depende de ti. Algo que dependa de ti como la felicidad, simplemente es algo que tienes que definir y medir tú. Lo relativo del concepto y lo “difícil” de medirlo, desafortunadamente hace que caigas en la trampa, dejando que la sociedad defina tu éxito.

“Lo relativo del concepto y lo “difícil” de medirlo, desafortunadamente hace que caigas en la trampa, dejando que la sociedad defina tu éxito”

Es por esto que para mí, el éxito o el nivel de felicidad, es la tranquilidad y la confianza en lo que crees. Al fin de cuentas, el verdadero valor de un emprendedor no es lograrlo, es creer que puedes lograrlo. Pero llámese al éxito felicidad, como lo dice Branson, o tranquilidad, como lo planteo yo, sigue siendo algo muy difícil de medir. De esta manera y haciendo de alguna manera referencia a los indicadores de vida que mencioné en mi post del año nuevo, es necesario sin importar cual sea tu definición de éxito, tener unos indicadores que te permitan no salirte de este estado que tanto buscamos. Si me lo permiten, quisiera compartir con ustedes los 3 indicadores que yo uso, para que de esta manera no solo busquemos tener una definición propia del éxito, si no que de alguna manera podamos medirlo. Estos son mis 3 indicadores:

  1. Mi familia: No conozco aún un emprendedor o líder exitoso, sin una vida familiar prospera.
  2. No TENER que hacer cosas: En la vida nunca deberíamos estar obligados a hacer algo. La vida es de querer, no de “tener que”. En palabras de Branson: “La vida es muy corta para hacer cosas que no te emocionan. Si no disfrutas lo que haces, entonces es tiempo de hacer algo que te haga feliz”.
  3. Hacer parte de la historia de éxito de otros: Al mundo, definitivamente venimos a reproducirnos, pero no solo como especie, si no como ideas y sueños. El éxito, la felicidad o la tranquilidad en lo que crees, es de las cosas que estamos obligados a reproducir.

“Al fin de cuentas, el verdadero valor de un emprendedor no es lograrlo, es creer que puedes lograrlo”

Si de algo estoy seguro, no es si soy exitoso o no, si no que vivimos en un mundo de personas exitosas, el problema es que ellas no se han dado cuenta aún. Y tú, ¿eres exitoso?

Manolo Paez.

Mayo 5 – 2016, Barranquilla, Colombia

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S+BD plus: Como nota parte, y antes que se me olvide contarles. Hoy, después de llevar a mi esposa al trabajo, pasé por un supermercado, curiosamente el ÉXITO, a comprar algo para mi bebé, y me encontré con un amigo. Mi amigo me dice: “Manolo, tienes pinta de sábado (Jeans, tenis y lo que yo llamo camisa “light”), ¿tú no trabajas?”, y yo le digo: “¿Acaso la que trabaja es mi ropa?. Ojalá haya entendido.

Liderazgo para el impacto social

Este post quise aprovecharlo para invitarlos a que hagan parte del selecto grupo de emprendedores sociales de The Global Good Fund, a través de nuestras becas de liderazgo. Las aplicaciones están ya abiertas, y sé que muchos de ustedes tienen todo el potencial para ganar uno de los cupos.


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Llega el mes de Abril, y con él, no solo llega la primavera a algunos lugares del mundo, sino también, el evento más importante del año para The Global Good Fund (GGF), nuestra gran cumbre anual (2016 GGF Summit). Cada año en esta época, emprendedores sociales, líderes empresariales e inversionistas de todo el mundo que hacen parte de nuestra red, se reúnen en Washington D.C por cuatro días para ser parte de este evento, en el cual tienen la oportunidad de trabajar juntos para convertirse en mejores líderes para el impacto social.

La emoción de poder ser parte de nuevo de este ambiente lleno de buena energía, conocimiento y oportunidades inimaginables, me ha hecho tomar la decisión de que mi post de Abril, sea especialmente invitarlos a dar el primer paso a que nos veamos en la cumbre del año 2017. La del 2016, esperaré compartírselas en próximos posts, habrá mucho que contar y conocimientos por compartir con ustedes.

En estos últimos 5 años, GGF ha tomado la inspiración y la fuerza de todos los emprendedores, voluntarios, red de mentores y patrocinadores que han creído que desarrollar líderes es la mejor estrategia para resolver los complejos problemas sociales. GGF es una organización construida por y para emprendedores sociales, en donde identificamos líderes con alto potencial de impacto y aceleramos su éxito a través de métodos probados y patentados por nuestra organización. Es así, como hoy quiero invitarlos a que hagan parte de nuestra comunidad y nos ayuden a encontrar a algunos de los generadores de cambio más prometedores de Latinoamérica.

Cuando muchos están pensando en los problemas sociales más grandes que enfrenta el mundo hoy en día, en GGF pensamos en aquellos jóvenes líderes que están haciéndole frente a estos problemas. Es por esa razón que todos nuestros esfuerzos se enfocan en invertir y acelerar el desarrollo de liderazgo de estos emprendedores sociales a través de nuestro Fellowship.

Nuestro programa de 15 meses provee recursos financieros y humanos valorados que incluyen una partida en efectivo para los emprendedores seleccionados de USD 10,000 y un viaje con todos los gastos pagos para que hagan parte de nuestra cumbre anual en Washington, D.C. Además, los emprendedores son emparejados con expertos en liderazgo y líderes de empresas reconocidas a nivel mundial, los cuales a través de nuestra metodología apoyarán al emprendedor durante la duración del programa.

A la fecha, GGF ha invertido en 40 líderes a nivel mundial, en diferentes sectores económicos como salud, educación, tecnología, agricultura, productos de consumo, entre otros. Entre este selecto grupo tengo el honor de resaltar la presencia de 7 emprendedores latinoamericanos que no solo fueron seleccionados para alguno de los 5 programas que hemos desarrollado hasta ahora, si no que han llevado en alto a la región en cada una de las decisiones empresariales que han tomado.

Esta oportunidad para ser parte de este selecto grupo de emprendedores a nivel mundial es para todos los gestores de cambio y emprendedores de la región. Y nuestro proceso de selección y búsqueda para nuestro próximo programa ya está abierto. De este proceso seleccionaremos 14 emprendedores a nivel mundial.

Es un orgullo para mí poder extenderles esta invitación a ustedes o a cualquier emprendedor que conozcan cumple con los requisitos.

El Dato: Porque los emprendedores latinoamericanos se lo merecen, GGF en su compromiso por el desarrollo de nuestra región, este año decidió abrir su primera sucursal fuera de los Estados Unidos con una oficina para Latinoamérica ubicada en Colombia.

En este es link podrán conocer los requisitos del Fellowship, y para aplicar hagan clic aquí.

Manolo Paez.

Abril 5 – 2016, Barranquilla, Colombia