La vida: una conversación contigo mismo

Cuando hablas con alguien o alguien habla contigo, al final todo se resume en una conversación contigo mismo

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La vida tiene muchas definiciones. La vida puede ser una historia, un camino, un momento, y un sin número adicional de subjetivos y adjetivos. Una de las definiciones que más me gustan para la vida, y que pocos usan, es que la vida es una conversación. Tú le dices cosas a la vida, y la vida te dice cosas a ti.

“Tú le dices cosas a la vida, y la vida te dice cosas a ti”

Esta semana publiqué en mi página de Facebook un artículo (link) que me llamó mucho la atención y que me hizo recordar esta definición de la vida, que además considero especialmente valiosa para los retadores del status quo (emprendedores). El artículo basado en el nuevo libro del profesor de Stanford, Bernard Roth, titulado “The Achievement Habit”, principalmente habla acerca de cómo algunos cambios lingüísticos pueden ayudarte a ser más exitoso en la vida. El libro propone cambiar “pero” por “y”, y “tengo que hacer” por “quiero hacer”, cambios que, en mi opinión, nos permiten también ser infinitos en lo que decimos, hacemos y queremos, así como saber que si queremos un objetivo, también queremos todo lo que conlleva a lograrlo.

“…cambios que además de ayudarte a lograr lo que plantea el artículo, te permiten, en mi opinión, ser infinito en lo que decimos, hacemos y queremos..”

Antes de seguir con esta conversación, quisiera destacar el contexto de las palabras de Roth, compartiéndoles su definición de éxito, lo que podría cambiar para muchos su interés en este post. En una entrevista realizada al autor en un medio de comunicación del instituto de diseño de la Universidad de Stanford, Roth define el éxito de la siguiente manera: el éxito es tener una buena vida, sentirse bien acerca de ti mismo y sentirse al mando de tu vida y de las circunstancias. Definición que no solo comparto, si no que he aplicado desde el momento que aprendí que la vida se trata de hablar conmigo mismo.

“El éxito es tener una buena vida, sentirse bien acerca de ti mismo y sentirse al mando de tu vida y de las circunstancias”. Bernard Roth

Y ustedes se preguntarán, ¿Qué tiene que ver el artículo o lo que dice Roth con hablar con uno mismo? No se preocupen, ya pronto llegaremos ahí, antes nos falta conversar acerca de otras cosas. Al finalizar de leer artículo que nos ha traído a esta conversación de hoy, lo primero que pensé es que hacían falta palabras para que, en palabras de Roth, seamos más exitosos en la vida. Y esas palabras no son cambios lingüísticos adicionales o palabras que provienen de nosotros. En esta ocasión, son las palabras de los demás, palabras de aquellas personas con las que hablamos e interactuamos a diario. Recuerda que nunca, algo o un resultado puede ser solo de cosas que provienen de ti.

“Recuerda que nunca, algo o un resultado puede ser solo de cosas que provienen de ti”

Pero para el entorno que nos compete y la actitud que necesitamos como emprendedores, en mi opinión, las palabras provenientes de otros que nos impulsarán al éxito no son palabras positivas o de aliento. Y por favor, no se alarmen por lo que voy a decir, pero en este momento es cuando considero, que el emprendedor debe ser un experto en llenarse de “energía negativa”. Lo anterior lo digo porque no hay palabras más poderosas para nuestro camino como emprendedores, que un “NO” o un “NUNCA” proveniente de nuestro entorno. Si algo he aprendido es de llenarme de “nuncas” que he sabido transformar en “siempres”. Nuestro entorno es de adversidades, y el éxito no es cambiar el entorno, es convertirte a ti mismo como catalizador o filtro que recibe todo, pero que solo da como resultado cosas positivas. El camino al éxito va mal, cuando el entorno solo te da “Sí” o “eres el mejor” como respuesta. Por el momento, dejaré de hablar del poder de la “energía negativa”, no quisiéramos desviarnos de nuestra conversación con nosotros mismos.

“…no hay palabras más poderosas para nuestro camino como emprendedores, que un “NO” o un “NUNCA” proveniente de nuestro entorno”

Y entonces, ¿la vida es hablarle a otros y que otros nos hablen? y ¿el éxito en la vida es cambiar la forma como le hablamos a otros o recibir con una actitud específica lo que nos dicen? En realidad no, cuando hablas con otros u otros te hablan, lo importante no es que dices o que te dicen, si no la conversación contigo mismo que se deriva de ese sin número de eventos que vivimos a diario. Hay personas que logran hacer esa conversación consigo mismo de manera instantánea, otros se dan sus momentos para hacerlo, ya sea en forma de meditación, oración o como quieran llamarlo. Sin importar la forma o el tiempo, lo que importa es ser consiente que mi vida y mi éxito, depende de esa conversación conmigo mismo, y no de lo que dije o me dijeron.

Al final, hacemos lo que decimos, y somos lo que hacemos. Ojalá eso que decimos, sea en una conversación con nosotros mismos.

Manolo Paez.

Febrero 19 – 2016, Barranquilla, Colombia

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Mis dos maletas

Hoy no “hablaré” de los temas para lo que cree este espacio, hoy hablaré de dos maletas.

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Hace más de 1 año salí de Barranquilla, sabiendo que nunca me iría y que siempre volvería, como siempre ha pasado cada vez que me voy. De la misma manera que habitualmente lo hago, antes de partir alisté mis 2 maletas, y no necesariamente porque viajáramos dos, si no porque para lograr más, sabía que las necesitaba. En una de las maletas metí mis sueños, mis ideas, mi conocimiento y hasta mi vida. En la otra, metí a mi familia, a mi ciudad, a Colombia, a Latinoamérica y a todo aquello que yo sabía y sé que le debo lo que soy. Cosas de las que muchos de ustedes hacen parte, de esas cosas que generan obligaciones que siempre queremos pagar.

“Hace más de 1 año salí de Barranquilla, sabiendo que nunca me iría y que siempre volvería, como siempre ha pasado cada vez que me voy”

Estas maletas me acompañaron durante todo mi viaje, no para sacar cosas, si no para meter más. Estas maletas tienen capacidad infinita que solo yo decido cuando es hora de cerrarlas. Estas son maletas que lo único que te dan son peso, pero un peso bueno para cargar. Estas maletas son en verdad responsabilidades, compromisos y ganas, que nos permiten darle a lo que llevamos en ellas lo que se merecen. Se merecen crecimiento, se merecen oportunidades, se merecen tiempo, pero sobretodo, se merecen mi regreso.

“Estas maletas tienen capacidad infinita que solo yo decido cuando es hora de cerrarlas”

Hoy, regreso de donde salí, con maletas llenas no solo para mí. Hoy, cuando las abro, solo veo la satisfacción de cargar con este peso, de cargar con responsabilidades que hacen que tus actos beneficien a todos. Hoy, estoy de regreso en Colombia, con más sueños, más ideas, más conocimiento y más vida para mi familia, mi ciudad, Colombia, Latinoamérica, y para todo aquello que sabía y sé que le debo lo que soy. Si vas de salida o vas llegando, te invito a llenar tus dos maletas.

Manolo Paez.

Febrero 4 – 2016, Barranquilla, Colombia

El primer posdata en mi blog: Hoy, soy feliz de contarles que The Global Good Fund, organización basada en Washington que apoya el desarrollo de liderazgo de emprendedores sociales en el mundo y con la que he estado trabajando en el último año, ha decidido abrir su primera oficina fuera de los Estados Unidos, la locación, Latino América, el país, Colombia. Eso es saber que llevas 2 maletas.