¿Por qué nos dejan?

Las empresas se van de Colombia por las mismas razones que una mujer deja a un hombre.

Sin título

Si has tenido la oportunidad o el martirio (para algunos) de participar de alguna de mis clases, conferencias o charlas, sabes que siempre que hablo de estrategia y desarrollo de negocios utilizo la analogía de las relaciones amorosas entre hombres y mujeres. Por alguna razón encuentro en ellas la mejor forma de mostrar la lógica detrás de muchas decisiones empresariales. En otros posts tendré la oportunidad de explicar un poco más esta analogía, pero por el momento les adelanto que ésta se basa en la idea de que la empresa u organización es el hombre, y el cliente o usuario es la mujer. Para el caso que nos compete hoy, la diferencia no es mucha, siendo Colombia el hombre y las empresas la mujer. De esta manera, podemos decir que las empresas están dejando a Colombia por ser un “mal hombre”, y pronto les contaré ¿Por qué?.

“En las relaciones amorosas encuentro la mejor forma de mostrar la lógica detrás de muchas decisiones empresariales”

El comienzo del 2016 nos sorprendió con varias noticias y casos de empresas que han decidido irse de Colombia, lo cual no solo afecta nuestra economía, si no la visión y expectativa que tienen otros inversionistas acerca del país. Antes de seguir, vale la pena mencionar que esto no es algo exclusivo de Colombia y del 2016, ya que se ha visto una fuga de capitales de otros mercado similares al Colombiano y la tendencia ya viene desde el 2014. Es así como hemos visto que Chiclets Adams, Michelin, Bayer, Mazda (CCA), La Polar, y recientemente, CitiBank (segmento personas), Mango y Ripley, han decidido irse de Colombia, uno de los llamados mercados más atractivos de la región, algo que personalmente sigo creyendo. Pero y entonces, ¿Qué pasó?, en los siguientes párrafos intentaré resolver esta duda.

“El comienzo del 2016 nos sorprendió con varias noticias y casos de empresas que han decidido irse de Colombia”

Para poder resolver esta duda, volveré a la analogía que les conté. Hablando con varias amigas y compañeras de trabajo, y debo decir que por análisis de mercado propio, al parecer las mujeres dejan a los hombres por 3 principales razones: 1. Porque los hombres las engañan, 2. Porque no ven un futuro al lado de ese hombre (Bajas expectativas), y 3. Porque las reglas de juego cambiaron o se las cambiaron. Si analizamos estas 3 razones, veremos como lo que pasa con las multinacionales en el país es algo similar.

“Hablando con varias amigas y compañeras de trabajo, al parecer las mujeres dejan a los hombres por 3 principales razones”

El engaño: A pesar de que considero que es el caso menos común en la situación que estamos analizando, sí creo que muchas empresas vinieron a Colombia por la venta ficticia de lo que realmente estaba sucediendo o iba a suceder en el país. Sin embargo, este es el caso en donde siempre digo que la decisión final de confiar fue de la empresa (o de la novia/esposa). Nadie obligó a una compañía a venir, y ellos estaban en la obligación de realizar sus propios análisis del mercado y de plantear las mejores estrategias para el mercado local.

“A pesar de que considero que es el caso menos común, sí creo que muchas empresas vinieron por la venta ficticia de lo que estaba sucediendo o iba a suceder en el país”

Las bajas expectativas: Este si es el caso más común, ya que cualquier decisión de inversión depende principalmente de las expectativas futuras. Simplemente algunas empresas creyeron que las cosas iban a ser de una forma, y de pronto comenzaron así, pero con el tiempo ya no vieron un buen futuro y decidieron no seguir invirtiendo tiempo y dinero. Hoy las principales variable macroeconómicas muestran una situación actual y futura muy complicada para Colombia, la cual necesitará de un gran esfuerzo político y técnico para sobrellevar la tormenta. Esta tormenta incluye: desaceleración económica, presiones inflacionarias, mayor déficit fiscal, un déficit de cuenta corriente por las nubes, mayor desempleo, menores expectativas privadas y menor consumo. Esto ha hecho que la relación inversionistas/Colombia pierda dinamismo, y será decisión de las empresas (mujer) de seguir intentando o no. Muchos mueren en el intento, otros salen fortalecidos.

“…cualquier decisión de inversión depende principalmente de las expectativas futuras”

Las reglas de juego: este último punto está directamente relacionado con el anterior, y puede ser el mayor culpable de la caída de las expectativas. Sin lugar a dudas, hoy estamos en una Colombia (y mundo) muy diferente a la de hace 4 o 6 años, con precios del petróleo en niveles históricamente bajos, que como principal generador de ingreso nacional, ha afectado todo el campo de juego, y exige al país y empresas a adaptarse a una nueva situación. Solo este cambio, entre muchos que han sucedido o están sucediendo, nos ha llevado a una Colombia con una tasa de cambio históricamente alta y a la incomoda situación de tener que enfrentar la enésima reforma tributaria de la última década.

“Sin lugar a dudas, hoy estamos en una Colombia muy diferente a la de hace 4 o 6 años”

La decisión de irse o quedarse es netamente una decisión de negocios, de mercado y de estrategia, y nunca sentimental. Cada empresa (o mujer) deberá analizar la situación y ver si se la juega o se va, lo cual no quiere decir que es una buena o mala decisión, es simplemente la correcta dado el momento y la información disponible.

Bienvenidos todos lo que llegan y se las juegan en este entorno. Gracias a los que se van por creer y dejar mucho en el país, y fortaleza a los que siguen luchando.

Pd: Las mujeres también dejan a los hombres por el chisme, o si no díganselo a Burger King, que la semana pasada se la llevaron de Colombia por una noticia de publicada en 1989, cuando yo solo tenía 3 años.

Manolo Paez.

Marzo 9 – 2016, Barranquilla, Colombia

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