Sí, ¡Acepto!

En mi opinión, escoger o aceptar a un socio para un proyecto, tiene la misma importancia que escoger a la persona con la que pasarás el resto de tu vida. No será un cura u otro líder religioso el que te haga la pregunta definitiva, pero los criterios para tomar la decisión y las consecuencias, son casi las mismas.

post 

Pensando en los interrogantes que surgen a la hora de emprender, decidí escribir este post abordando uno de los temas que más llevan a pensar a un emprendedor: ¿Con quién me asocio? Cuando se habla de emprender es importante tener claro no solo la idea de negocio que se quiere desarrollar, sino saber quiénes serán las personas que se convertirán en tus socios y en los mejores aliados estratégicos que junto a ti impulsarán tu proyecto. Es más, me atrevería a decir que este es el factor número uno del éxito de un proyecto. Las empresas no son exitosas por sus modelos de negocio y productos desarrollados, sino por la gente que los hace realidad. La mayoría de los fondos de inversión de riesgo (Venture Capital Funds) tienen este como el indicador clave al momento de elegir en cuál empresa invertir.

“Me atrevería a decir que el equipo es el factor número uno del éxito de un proyecto”

Nunca tengas temor de crear una sociedad, así hasta hoy solo hayas tenido malas experiencias en este proceso. De pronto, el problema no son las sociedades, sino la forma como las has hecho. Lo primero que hay que hacer, es eliminar la falacia de creer que tiene más valor ser dueño, que ser socio. Como siempre digo: “No es lo mismo ser 100% dueño de la tienda de la esquina, que ser socio de los almacenes Éxito” (sin desmeritar el trabajo del tendero). Para ser dueño, solo tienes que ir y montar un negocio, para ser exitoso, siempre necesitarás de otros. Sé, que algunos me dirán que hay ejemplos de casos en la historia de personas que supieron crear empresa “solos”, o mejor dicho, como únicos dueños, sin embargo, en los tiempos de hoy, ese sería un concepto ya un poco obsoleto. Por eso, hemos pasado desde Rockefeller y Carnegie a Ford, y de Ford a Zuckerberg.

“Hay que eliminar la falacia de creer que tiene más valor ser dueño, que ser socio. Para ser dueño, solo tienes que ir y montar un negocio, para ser exitoso, siempre necesitarás de otros”

Los comienzos, en lo que sea que hagas, definirá gran parte de lo que viene. Y es en este momento cuando surgen preguntas como: ¿Qué características debo tener en cuenta? ¿Qué tipo de experiencia debe tener mi socio? ¿Mi socio necesita tener capital? ¿Es bueno formar sociedad con familiares o con amigos? O simplemente, ¿Necesito socios? A esta última pregunta siempre creeré que la respuesta es “sí”. Aprovechemos estas preguntas, para conversar un poco sobre el tema y compartir con ustedes algunas de mis consideraciones en el tema.

Empecemos con los que considero son los tres principales aspectos que se deben tener en cuenta al momento de elegir a tus socios para desarrollar tu proyecto:

  1. Ser un complemento. Tu socio debe complementarte, saber algo que tú no conoces, tener cualidades que no sean tus mismas fortalezas. No puede ser igual a ti, sino no habrá criterios diferentes que construyan. Debe ser tu complemento.
  2. Tener una visión alineada. Debe tener una visión alineada con lo que tú estás proyectando para tu empresa, ya que los dos deberán caminar en la misma dirección.
  3. Debe impulsarte. Necesitas al lado a una persona que te esté presionando sanamente para ejecutar las acciones, te debe impulsar a realizar las cosas y a ser mejor.

Por cierto, aprovechando el símil que hicimos al principio de este post, también recomendaría estos aspectos para decidir con quién estar el resto de tu vida. Sin embargo, no nos desviemos de nuestro tema principal, para este otro tipo de asuntos, les recomiendo seguir a @PrincesaSamaria

Creería que estos tres aspectos nos ayudarían a responder muchas preguntas respecto a las sociedades. De esta manera, respondamos algunas de las que normalmente surgen cuando hablo con otros emprendedores y amigos, y espero que ustedes los usen para responder otras más al momento de querer emprender y crear una sociedad.

¿Qué tanto influye la personalidad de la persona a la hora de elegir un socio?

Esta pregunta me lleva obligatoriamente a hablar un poco de la cultura organizacional de las empresas, ya que considero que acorde a como los socios fundadores se relacionen, la cultura organizacional se definirá. La cultura organizacional de un empresa es inherente a su comienzo, por ejemplo, si desde el principio un socio es desorganizado y no lleva en orden las cuentas o los socios se gritan entre sí, sabremos que esa será parte de la cultura de la compañía. En este punto será clave que sean un complemento y que estén alineados.

¿Cómo afecta la formación profesional y experiencia de un posible socio?

La formación profesional influye en el caso de que necesites a un socio con competencias específicas para el desarrollo de tu empresa. En un emprendimiento siempre será más barato y menos riesgoso tener un socio que tenga el conocimiento específico, que pagarle a alguien para que ejecute una labor principal. En este punto será clave que sean un complemento y que tan necesaria sea la competencia requerida.

Debo aprovechar esta pregunta para mencionar que creo que la experiencia laboral o títulos académicos no son imprescindibles, esto es más importante para conseguir un trabajo que para crear una empresa. Cuando te contratan el riesgo lo asumen otros, por lo cual deben exigirte señales que disminuyan su riesgo, las cuales son los títulos y la experiencia.

“Un emprendedor va bien, no cuando cree que sabe más, si no cuando se da cuenta y admite que no sabe tanto”

¿Es bueno formar sociedad con familiares o con amigos?

En mi opinión y por mis experiencias, diría una y otra vez que sí, el éxito está en dejar las responsabilidades claras, así como si se tratara de cualquier otra persona. Aquí lo importante es que logres diferenciar las situaciones. Obvio existen riesgos altos en esto, pero ese es el desafío. Si la sociedad se daña es porque era un mal socio, mas no un mal amigo o hermano. Lo importante en este punto, siempre será saber diferenciar y actuar acorde tus principios. Los tres aspectos que menciono como los principales para decidir un socio sirven perfectamente en estos casos como en cualquier otro.

“Si un socio fácilmente se vuelve un amigo o familiar, porque no un familiar o un amigo puede ser tu socio. Con madurez, alta comunicación y aprendiendo a diferenciar los entornos, esto es 100% factible”

Finalmente, completemos esta conversación hablando un poco de algunos temas útiles al momento de crear una sociedad. Siempre recomiendo que una sociedad esté conformada por más de dos socios, ya que será mejor cuando existe diversidad de opiniones y las decisiones están balanceadas. Siempre deja claro la participación accionaria y responsabilidades de cada uno, definiendo bien qué tipo y cuánto capital aporta cada socio. Siempre deja todo por escrito, las palabras se las lleva el viento o, por lo general, nadie las recuerda de la misma manera que tú. Quien le teme a dejarlas por escrito, es porque sabe que puede faltar a su palabra.

“Quien teme dejar las cosas por escrito, es porque sabe que puede faltar a su palabra”

Nota: Hablando de sociedades, este año estaré invitando a personas que admiro por su trabajo y que sé que desde su visión y ejercicio profesional, aportarán un gran valor agregado al enfoque de este blog y a nuestras conversaciones. Más adelante sabrán un poco más al respecto y espero que lo aprovechen.

Manolo Paez

Marzo 7 – 2017, Barranquilla – Colombia

Anuncios